Ahnenerbe, la secta ocultista nazi

 

Ahnenerbe, la secta ocultista nazi que trató de destruir el cristianismo



MANUEL P. VILLATOROabc_es / MADRID
Día 07/12/2012 - 02.27h
Este grupo de las SS fue el encargado de crear una religión alemana que sustituyera a la católica  . La Ahnenerbe trató de acabar con las fiestas católicas y crear una nueva religión   Desde buscar el origen de la raza aria hasta planear viajes para robar todo tipo de reliquias y obras de arte. Estas eran algunas de las tareas para las cuales fue fundada la Ahnenerbe, una organización que, aunque oficialmente fue creada para dar valor a las tradiciones alemanas, acabó convirtiéndose en un grupo de estudio de las ciencias ocultas con una finalidad clara: destruir el cristianismo e instaurar una nueva religión nazi en Alemania   «El 1 de julio de 1935 se creó la Deutsches Ahnenerbe, o "Sociedad de Estudios para la Historia Antigua del Espíritu"», explica el escritor José Lesta en su libro «El enigma nazi» (editado por Edaf). Por aquella época, Hitler ya había sido nombrado Canciller de Alemania y el Partido Nazi dominaba toda la política del país. Sin embargo, el Führer quería enfrentarse al mundo y sabía que necesitaría varias cosas: toda la ayuda necesaria para vencer (ya fuera usual o paranormal) y, sobretodo, que la sociedad aceptara el nazismo como una creencia indiscutible. Ambas tareas serían encomendadas a esta nueva secta paracientífica.   El nazi obsesionado por el ocultismo   El encargado de crear la Ahnenerbe fue uno de los miembros del Partido obsesionado por el ocultismo: Heinrich Himmler, comandante en jefe de las SS nazis (un cuerpo de soldados de élite dedicados, entre otras cosas, a la protección de Hitler). «Himmler era con toda seguridad el más fanático creyente en las ciencias ocultas, profesando una fe ciega en "las fuerzas desconocidas que nos rodean"», afirma el escritor.   «Ya en el poder se hizo con la dirección de las temibles SS. Un cuerpo de élite o de monjes guerreros, como a él le gustaba denominarlos, con los que formaría una auténtica Orden Negra que seguiría los preceptos del antiguo paganismo germano y los dogmas de fe del nazismo como creencia religiosa», explica Lesta.   «Himmler dio la orden para la constitución de la sociedad inspirado por Hermann Wirth, profesor holandés especialista en el estudio del germanismo. El primer departamento de la organización fue creado directamente por Wirth, y prestaba particular atención al estudio del antiguo alfabeto rúnico que tanta importancia tendría en la simbología del nazismo», completa el experto. De hecho, tal era su admiración por el lenguaje rúnico que escogió como símbolo para la Ahnenerbe uno de estos emblemas; el de la vida.   Objetivos oficiales y organización   «Los objetivos de la sociedad eran fundamentalmente tres: investigar el alcance territorial y el espíritu de la raza germánica, rescatar y restituir las tradiciones alemanas, y difundir la cultura tradicional alemana entre la población», determina Lesta.
 
Entre sus departamentos, destacaba el de esoterismo  Tras la formación de la sección dedicada al estudio de las runas vinieron varias más. « En 1936 se constituyó el departamento de lingüística, en 1937 el de investigación sobre los contenidos y símbolos de las tradiciones populares, y un año después el departamento de arqueología germánica. Este último se haría famoso por sus extrañas expediciones», sentencia Lesta.  «Estas actividades, extraordinariamente diversificadas hacían que se multiplicaran los departamentos en el seno de la sociedad. Llegó a tener 43, dedicados a danzas populares y canciones tradicionales, estilos regionales, folclore, leyendas, geografía sagrada, ciencias paranormales, etc.», aclara el escritor.   «Andre Brissaud escribe que los trabajos de la sociedad eran "asuntos secretos del Reich", y comprendían desde temas clásicos como "la lengua y literatura germánicas" hasta temas tan curiosos como el "yoga y el zen, doctrinas esotéricas e influencias mágicas sobre el comportamiento humano"», sentencia el experto en su libro.   De todas las premisas necesarias que había que cumplir para formar parte de la Ahnenerbe, la principal era la de contar con el título de doctor universitario. Por su parte, el sistema de trabajo consistía en la organización de diferentes grupos de estudio a cargo de un coordinador.   Sin embargo, no todas las secciones de la Ahnenerbe tuvieron la misma repercusión. Entre las más conocidas, se encontraba la rama ocultista. «La sección esotérica estaba a cargo de Friedrich Hielscher y Wolfram Sievers; así mismo el famoso escritor Erns Jünger y el filósofo judío Martin Buber colaboraron con ella», explica el escritor.
El origen, los asesinos de Thule   Pero, en contra de lo que pudiera parecer, esta sociedad no nació de la nada, sino que basó su estructura y la mayoría de sus ideas en una organización conocida como la sociedad Thule. Este grupo, que estuvo operativo desde la primera década del SXX hasta la creación de la Ahnenerbe, destacó porque contaba con un líder que se autodenominaba el precursor del anticristo.   Un joven Adolf Hitler pasaría a formar parte de esta organización una tarde de 1922. «Para entrar se debía facilitar una fotografía que el Gran Maestre examinaba para descubrir en los rasgos antropométricos huellas de sangre extranjera. Asimismo, tenían que jurar pureza de sangre hasta la tercera generación», sentencia Lesta.

La Ahnenerbe trató de acabar con la fiesta de la navidad  Sin embargo, por lo que destacaba esta secta era por su particular forma de hacer justicia en las calles de Baviera, su sede principal. «Sólo entre 1918 y 1922 se contabilizaron (en este estado) 354 crímenes y asesinatos políticos. Según J.M Romaña, las fuerzas de seguridad estaban siempre al corriente de esta “justicia paralela”, y es que muchos de los oficiales de la policía eran adeptos de la sociedad Thule», explica el experto.  «Además, también se daban muchos casos de personas desaparecidas siempre en extrañas circunstancias. Y entre estos individuos, la mayoría de los cuales eran judíos o comunistas, debemos buscar a las víctimas de los “sacrificios” que fueron asesinadas en rituales de magia astrológica”», señala el escritor, que apostilla por otro lado que aún no se han encontrado datos totalmente concluyentes que demuestren la existencia de estos rituales.   Finalidad: acabar con el cristianismo   Entre las prioridades de la Ahnenerbe se encontraba el acabar con el cristianismo y dar forma a una religión propia del nazismo: «Una de las consignas subterráneas del régimen nazi era eliminar progresivamente la influencia que para el pueblo alemán tenían los ritos de la Iglesia Católica», determina el escritor.   Para ello, la organización disponía de uno de los mayores y más conocidos personajes dentro del ocultismo nazi: el «sumo sacerdote» Friedrich Hielscher. Aunque se conoce poco de este maestro de lo paranormal, las investigaciones coinciden en que era temido por todos los oficiales alemanes.
Había que demostrar la pureza racial para casarse por el rito nazi  «Para que nos hagamos una idea, el jefe de la Gestapo (policía secreta alemana) leprofesaba una profunda devoción. Heinrich Himmler hablaba de él en respetuosos susurros y le consideraba la figura más importante de Alemania después de Hitler. Si Alemania llegara a ganar la guerra, seguramente Hielscher saldría a la luz, convertido en el sacerdote supremo de la nueva religión, como Hitler como divinidad encarnada», afirma el experto.  Ahnenerbe, la organización que robó la Navidad   Para lograr acabar con el cristianismo, Hielscher creó a través de Himmler una religión basada en la sangre y el valor de los soldados alemanes. A su vez, hizo que las fiestas paganas se superpusieran a las cristianas, de esta forma, pretendía que los católicos dieran de lado a sus creencias y abrazaran la nueva religión de la Ahnenerbe.   «Himmler y su Estado Mayor personal, constituido por hombres de su más absoluta confianza concibieron un calendario festivo para la Orden Negra de las SS que establecía unas fechas sagradas a lo largo del año. En ellas, las SS renovaban sus compromisos de honor y lealtad para con el Führer y la orden», afirma Lesta en el texto.   «Estas festividades servían para sustituir a las fiestas cristianas por otras que estuvieran más próximas a la tradición germano-pagana», explica el escritor. Una de las celebraciones más llamativas que se llegó a suprimir fue la de la Navidad. De hecho, el día en que se recuerda el nacimiento de Jesús se cambió nada menos que por una jornada en la que se reverenciaba al sol.   «Efectivamente, en el 25 de diciembre se conmemoraba el “día del nacimiento del sol invencible” –el Sol Invictus, que para los romanos representaba el nacimiento de Mithra-, es decir, el día en que este astro, después de ir acortando su presencia desde el solsticio de verano, parecía recobrar nuevamente sus fuerzas tras el periodo agónico del otoño y la muerte invernal», sentencia el experto.   A su vez, otras fiestas pasaron a ser suprimidas en favor de las nuevas creencias nazis: «Otros períodos del año habían sido igualmente reciclados en forma de fiestas neopaganas. La Pascua se transformó en la fiesta de “Ostara”, por ejemplo.», determina Lesta. En este caso, los miembros de las SS celebraban el comienzo de la primavera recordando a la diosa de la fertilidad que da nombre a esta celebración.   Los nuevos matrimonios nazis   Además, la Ahnenerbe buscaba que el rito del matrimonio cristiano fuera sustituido en favor de una ceremonia creada por los nazis. «Hace poco se ha revelado una filmación inédita que muestra la ceremonia llevada a cabo por una pareja para contraer matrimonio bajo el ritual de las SS», comenta el escritor.   «En ella, se ve claramente que la sala en la que se celebra la ceremonia esta presidida por una gigantesca bandera negra con una S rúnica grabada en plata. Previamente los cónyuges habían realizado su matrimonio civil y en el curso del acto el oficial superior –el propio Himmler en este caso- les entrega el pan y la sal, símbolos de la tierra y de la fertilidad», sentencia Lesta.   Por supuesto, para que se celebrara la unión de la feliz pareja era también necesario demostrar la pureza de sangre, es decir, que ambos eran alemanes. Como curiosidad, también destaca que, como principales regalos del matrimonio, no solía faltar un ejemplar del «Mein Kampf» («Mi lucha»), la biografía de Adolf Hitler. Tras cumplir todos estos preceptos, el marido y la mujer estaban listos para vivir felices en el Reich.   Bautismo y muerte en las SS   Dos de los ritos que se practicaban en las SS y que la Ahnenerbe pretendía que se extendieran con el tiempo a toda la sociedad alemana eran los de un curioso bautismo y una extraña forma de dar el último adiós a aquellos miembros de la Orden Negra tras su muerte.   En el primero de los casos, Lesta deja claro su funcionamiento: «Durante el bautismo del hijo de un afiliado a la Orden Negra se les hacía entrega de una medalla con signos rúnicos para el recién nacido, y se pronunciaba la fórmula de ingreso del bebé en la comunidad de las SS».   Por otro lado, el castillo que servía de sede para la Ahnenerbe guardaba en su interior una curiosa estancia dedicada a venerar los restos de sus miembros. «En la cripta, se hallaba la sala de los muertos, un recinto abovedado y circular. Albergaba en su centro una pira y en los muros doce habitáculos en los que se ordenó que se levantaran trece alturas alrededor de una gruesa mesa de piedra», destaca el experto.   «Se hizo para el momento en que un miembro de tan restringido círculo de elegidos en las SS dejara este mundo. Entonces, se debían colocar sus cenizas en la correspondiente urna encima de uno de esos altares, justo después de que el escudo de armas del fallecido acabara de ser pasto de las llamas, y todo para que fuesen veneradas al mejor estilo religioso por el resto de los supervivientes», completa el experto.   «En el techo de la bóveda, justo encima de la pira, se encuentra todavía una esvástica y cuatro aspilleras por las que el humo del ritual fúnebre debía ascender, formando una columna», sentencia Lesta.   Oraciones en una extraña lengua   Finalmente, una última y curiosa práctica de este grupo (y secta) pudo observarse cuando el tribunal aliado juzgó por crímenes contra la humanidad en Nuremberg a dos de los principales líderes de la Ahnenerbe, Hielscher y Sievers. Y es que, ambos mostraron una extraña actitud durante el proceso.   «El prisionero (Sievers) escuchó con extraña indiferencia su condena a muerte y, acompañado por Hielscher, se hincó de rodillas mientras este entonaba los cánticos de una misa negra. Un himno final de adoración a los poderes del mal que aguardaban a su alma al otro lado de la tumba», comenta el experto.   «Tal y como relatan sus cuidadores de celda: “Pronunció oraciones en una lengua desconocida, oraciones de un culto que nadie conocía y del que no habló jamás», afirma el escritor en el texto.

4 Preguntas a José Lesta
m.p.vmadrid
1-¿Quién fue el ideólogo de esta organización?
Hay muchas hipótesis al respecto ya que la información documental sobre esta vasta organización se encuentra aún soterrada en Rusia y, muy escasamente, en Estados Unidos. Siguiendo los escritos y los comentarios del famoso y polémico escritor Ernst Junger, que perteneció colateralmente al círculo interno de la orden secreta, sabemos que el «sumo sacerdote» era Friedrich Hielscher, seguido de Wolfram Von Sievers. Este último tuvo una fugaz pero llamativa aparición en los juicios de Nuremberg, ya que su mentor -Hielscher- había desaparecido. En cualquier caso, la fundación y el impulso oficial desde el partido nazi, le correspondió al jefe de las SS, Heinrich Himmler, que profesaba una gran admiración por los dos personajes.   2-¿En qué proyectos de carácter paranormal participó la Ahnenerbe?   No hay prácticamente información detallada al respecto, sin embargo; sí sabemos que los trabajos preliminares de exploración en ese campo se dieron, ya que uno de los cuarenta y tres departamentos de que constaba la Ahnenerbe, el dedicado a lo que denominaban ciencias esotéricas, intentaba desarrollar «métodos de concentración con técnicas como observar una manzana partida en dos durante largos períodos de tiempo», realizar practicas de Yoga y Zen, etc. Esto último fue relatado por testigos como el científico Willy Ley, uno de los padres de la astronáutica y cohetería moderna.   3-¿Se podría decir que fueron los ideólogos de la religión nazi?   Aunque Alfred Rossenberg es considerado como uno de los «filósofos» del nazismo con su trabajo «El mito del siglo XX», es indudable que la Ahnenerbe era el núcleo del entramado ideológico que pretendía formar toda una nueva cosmovisión de las creencias del pueblo alemán, y eso incluía la religión y sus tradiciones más preciadas. Además tenía algo único en ese terreno: un incondicional apoyo gubernamental, y una cantidad ilimitada de recursos con los que difundir a la población la nueva fe. Incluso se instauró un nuevo calendario donde las fechas anuales más importantes, como la Navidad, fueron cambiadas por festividades y ritos pagano-germanos.   4-¿Qué repercusión tuvieron en el nazismo?   En una ocasión, Hitler le espetó a Herman Rauschning, mandatario nazi, lo siguiente: «si cree usted que nuestro partido se reduce únicamente a un partido político... es que no ha entendido nada». Sin embargo, la influencia de todo ello fue ignorada por los historiadores de postguerra. En la actualidad eso ha cambiado drásticamente, pero aún así siguen ofreciendo un papel secundario a dichas creencias. Me sigue pareciendo una posición ya superada. Los historiadores modernos deberían saber que el primer dinero para la fundación del partido de Hitler provino de una sociedad secreta, que algunos personajes pertenecientes a logias masónicas alemanas ayudaron a que miembros del NSDAP accedieran a elitistas círculos de la alta sociedad berlinesa, o que, como sí está aceptado, varios mandatarios del régimen profesaban los credos de la nueva fe. http://www.abc.es/archivo/20121207/abci-ahnenerbe-destruir-cristianismo-201212051919.HTML

Ahnenerbe

Emblema de la Ahnenerbe. La Studiengesellschaft für Geistesurgeschichte‚ Deutsches Ahnenerbe e.V.1 (traducido del alemán como "Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana"), conocida como Ahnenerbe o también SS-Ahnenerbe, fue una entidad científica alemana constituida formalmente en 1935 por dirigentes e ideólogos del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán para realizar y divulgar investigaciones con fines educativos en apoyo de la ideología nazi y en particular, de sus teorías relacionadas con la raza aria en paralelo con sus investigaciones de la raza germana.   En 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, la Ahnenerbe fue integrada en la estructura de las SS, organización fundamental del aparato de Estado del Tercer Reich, y dirigida, bajo la presidencia de Heinrich Himmler, por Walther Wüst y Wolfram von Sievers, orientando su actividad hacia expediciones arqueológicas, etnológicas y antropológicas tanto en países sudamericanos como Brasil o países del Himalaya. Al final de la guerra, quedó disuelta y sus actividades investigadas en el marco de los juicios de Núremberg, siendo declarada organización criminal en 1946 junto con las SS. Sievers fue juzgado y condenado a la pena capital como criminal de guerra. Por su naturaleza, la Ahnenerbe y su historia son uno de los temas abordados por las controvertidas teorías sobre el ocultismo nazi.
Orígenes: 1935–1939   La Ahnenerbe se registra como fundación a partir de contribuciones el 1 de julio de 1935 por inspiración de Heinrich Himmler, Hermann Wirth y el teórico Walter Darré, con el fin, según establece el auto de acusación del proceso de Núremberg llamado de los médicos:
...realizar investigaciones sobre... la raza indogermánica del norte y divulgar sus resultados de una manera interesante al público.
Ahnennerbe. pag. 188, en The Milch Case. NUERNBERG MILITARY TRIBUNAL Volume II · Pages III, IV & V   Más tarde, en 1940, es integrada en las SS como la sección coordinadora etnológica, Ahnenerbe-Stiftung, del Instituto de investigaciones científicas militares, Institut für Wehrwissenschaftliche Zweckforschung. En su organigrama, estaba presidida por Himmler y dirigida por el rector de la universidad de Múnich, el profesor Sturmbannführer-SS Walther Wuest. Su administración en numerosos departamentos fue puesta bajo la responsabilidad del coronel Standartenführer-SS Wolfram Sievers.2   Sus actividades se centraron inicialmente en los campos de la antropología y la arqueología con el objetivo de demostrar las teorías de la superioridad racial, defendidas desde los años 1910 por los extremistas de la Sociedad Thule, después adoptadas por la doctrina política de Adolfo Hitler.  Expedición al Tibet   Artículo principal: Expedición al Tibet de Ernst Schäfer.   La Ahnenerbe patrocinó en 1938 el envío de una expedición al Tibet, única conocida fuera de Alemania a pesar de su carácter secreto, bajo la dirección del biólogo Ernst Schäfer, a pesar de los recelos de este sobre la obsesión de Himmler por el ocultismo.   Partió en abril de 1938, llegó al Tíbet en enero siguiente. El equipo incluía a Bruno Berger, quien estudió los cráneos de unas 400 personas para intentar probar que el Tíbet era el lugar de nacimiento de una raza nórdica. Sus primeras conclusiones fueron que los tibetanos estaban en algún punto entre los mongoles y las razas europeas. Otros miembros del equipo eran Edmont Geer y Karl Vinert. Se especula con que Schäfer pudo intentar probar personalmente que el Yeti era una especie de oso y, aunque él no encontró este espécimen, sí envió más de 50 animales a Alemania para realizar un estudio adicional, así como 5000 tipos diversos de grano. El equipo también adquirió 108 páginas del texto sagrado Kangschur.   La expedición terminó formalmente en mayo de 1939, pero Schäfer no publicaría sus resultados hasta 1950, con el título: Festival of the White Gauze Scarves: A research expedition through Tibet to Lhasa, the holy city of the god realm.    1939–1945   A partir de 1939 y durante la II Guerra Mundial, la Ahnenerbe dirigida operacionalmente por Wolfram Sievers organizó, según las directrices de Himmler, el tráfico de seres humanos destinados a los experimentos de los científicos e investigadores SS asociados y su aprovisionamiento en materiales y equipamiento, aunque no supervisó la pertinencia técnica de los trabajos.3   [editar] Crímenes en el Instituto Anatómico de Estrasburgo   Los prisioneros que sufrieron estos experimentos, considerados posteriormente como crimen contra la humanidad, procedían principalmente del campo de Natzweiler y Dachau, cuyas instalaciones y equipamiento estaban a disposición expresa de la Ahnenenrbe para las investigaciones que dirigía de manera especialmente activa el Prof. Hauptsturmfuehrer-SS August Hirt y el Dr.Sigmund Rascher, del Instituto anatómico de la Reichsuniversität de Estrasburgo.    1946: condena   Las evidencias aportadas de la colección del profesor Hirt y los experimentos de Dachau y Struthof consiguieron que la sala tribunal militar I del juicio de Núremberg, conocido como «proceso de los doctores», condenase el 26 de octubre de 1946 a la pena de horca al coronel Wolfram Sievers por los asesinatos, brutalidades, torturas y demás actos inhumanos en los que participó esta organización. La pena fue ejecutada el 2 de junio de 1948, siendo el único miembro conocido de la Ahnenerbe que fue ajusticiado.
http://es.wikipedia.org/wiki/Ahnenerbe

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