Paco Casero-El andalucista ,ecologista jornalero
Paco Casero-El andalucista ,ecologista jornalero
El ecologista jornalero
La biografía de Paco Casero, líder jornalero y uno de los padres del movimiento ecologista andaluz, retrata la evolución del mundo rural de Andalucía en el último medio siglo y revela la fuerza de la sociedad civil organizada como motor de cambio
Tras su regreso de Menorca, donde emigró su familia, este marchenero universal recorrió Andalucía viviendo los problemas de los colonos y los jornaleros, visitó Barcelona y descubrió la esencia del movimiento obrero. Armado con una voluntad inquebrantable y unos deseos irreductibles de cambiar una realidad social injusta, Casero promovió el gran movimiento jornalero de los años 70 en Andalucía que desembocó en la creación del Sindicato de Obreros del Campo, en el que hombres y mujeres no dudaban en seguirle en acciones como la ocupación de fincas de grandes terratenientes para lograr un efecto mediático que no se hizo esperar: su lucha fue recogida por publicaciones internacionales como The New York Times, Le Monde y Newsweek, entre otras, y puso en jaque a todos los gobiernos de la Transición con demandas de trabajo, dignidad y tierras para los más desfavorecidos del mundo rural. Más de 5.000 artículos de prensa que le han servido de materia prima al periodista Raúl Limón para escribir Pasado rojo, futuro verde .
En la década de los 80 se produjo «una evolución natural», según explicaba Paco Casero en la presentación de su biografía, y el líder jornalero se volcó en la creación del movimiento ecologista en Andalucía que se materializaría en acuerdos tan cruciales como el Pacto Andaluz por la Naturaleza, germen del primer Plan Forestal Andaluz, el proyecto de mayor participación y consenso de la historia política andaluza para recuperar dos millones de hectáreas forestales en unos años en los que nadie hablaba aún del cambio climático. Casero estaba convencido de que recuperar los bosques andaluces no era sólo una obligación para defender la naturaleza, sino también el empleo y la riqueza del mundo rural.
Casero logró movilizar a la sociedad civil a través del ecologismo igual que antes lo había hecho con el movimiento jornalero. Las ocupaciones de fincas dieron paso a los encierros y las huelgas de hambre para evitar desmanes ambientales. Ecologistas y ciudadanos lograron imposibles de la mano de Casero, como frenar las aspiraciones de grandes fortunas como la de Hohenlohe, dispuesto a sacrificar Doñana por crear campos de golf en el malogrado proyecto Costa Doñana, o recuperar vías pecuarias usurpadas; a la vez que se plantó cara a proyectos gubernativos como el cementerio nuclear de El Cabril en Hornachuelos (Córdoba) o el vertedero de residuos tóxicos y peligrosos de Nerva (Huelva).El pacifismo y la lucha mediante la no violencia marcó siempre la acción reivindicativa de Casero. Esa forma de actuar le valió el respeto de sus adversarios en el mundo político y económico, impregnó hasta las siglas de la primera gran organización ecologista andaluza, la Confederación Ecologista Pacifista de Andalucía (CEPA), y llevó a Casero, en plena vorágine terrorista, a protagonizar una huelga de hambre en el corazón de Euskadi, junto al árbol de Guernika, desafiando las amenazas e incluso los desplantes de algunos excompañeros. «Su valentía fue reconocida hasta por el propio Gobierno vasco», apunta Raúl Limón en el libro.
Siempre reivindicativo, este revolucionario sexagenario siguió dando pasos de gigante y logró a través del Comité Andaluz de Agricultura Ecológica (CAAE) primero, y de Ecovalia después, que Andalucía sea la región productora líder de Europa en agricultura ecológica. Tras lograr alcanzar esa meta, Casero ha cedido de nuevo el testigo «a un equipo más joven», pero ha proseguido su lucha ahora en una nueva fundación, Savia, desde donde sigue haciendo preguntas incómodas a los dirigentes: «¿Cómo quieren que sea Andalucía en el año 2030? ¿Por qué Andalucía en sus mejores momentos no ha logrado bajar del 15 por ciento de paro?».
A Casero ahora le preocupa que ante estas preguntas cruciales los actuales líderes políticos no den respuesta. «En Baviera, a la entrada de la fábrica de BMW, hay un listado de los mejores trabajadores de la empresa… está plagada de andaluces; en ecológico hemos demostrado que podemos ser los primeros y somos la única comunidad autónoma con un sello certificador propio», recalca Casero y sentencia: «Me preocupa que no haya iniciativa y que Andalucía no juegue el papel protagonista que le corresponde».
http://elcorreoweb.es/andalucia/el-ecologista-jornalero-KX1257639
Teresa Rodríguez se ha sumado a estas críticas
“No podemos seguir mirándonos al ombligo”, ha expresado por su parte el concejal de Economía y Hacienda de Madrid, Carlos Sánchez Mato, quien a modo de autocrítica ha reconocido que se han hecho cosas mal: “en el momento de mayor crisis del sistema capitalista, cuando estaba más débil lo hemos dejado escapar”.
http://www.publico.es/politica/anos-no-encontrar-colaboracion-gobernar.html
En la década de los 80 se produjo «una evolución natural», según explicaba Paco Casero en la presentación de su biografía, y el líder jornalero se volcó en la creación del movimiento ecologista en Andalucía que se materializaría en acuerdos tan cruciales como el Pacto Andaluz por la Naturaleza, germen del primer Plan Forestal Andaluz, el proyecto de mayor participación y consenso de la historia política andaluza para recuperar dos millones de hectáreas forestales en unos años en los que nadie hablaba aún del cambio climático. Casero estaba convencido de que recuperar los bosques andaluces no era sólo una obligación para defender la naturaleza, sino también el empleo y la riqueza del mundo rural.
Casero logró movilizar a la sociedad civil a través del ecologismo igual que antes lo había hecho con el movimiento jornalero. Las ocupaciones de fincas dieron paso a los encierros y las huelgas de hambre para evitar desmanes ambientales. Ecologistas y ciudadanos lograron imposibles de la mano de Casero, como frenar las aspiraciones de grandes fortunas como la de Hohenlohe, dispuesto a sacrificar Doñana por crear campos de golf en el malogrado proyecto Costa Doñana, o recuperar vías pecuarias usurpadas; a la vez que se plantó cara a proyectos gubernativos como el cementerio nuclear de El Cabril en Hornachuelos (Córdoba) o el vertedero de residuos tóxicos y peligrosos de Nerva (Huelva).El pacifismo y la lucha mediante la no violencia marcó siempre la acción reivindicativa de Casero. Esa forma de actuar le valió el respeto de sus adversarios en el mundo político y económico, impregnó hasta las siglas de la primera gran organización ecologista andaluza, la Confederación Ecologista Pacifista de Andalucía (CEPA), y llevó a Casero, en plena vorágine terrorista, a protagonizar una huelga de hambre en el corazón de Euskadi, junto al árbol de Guernika, desafiando las amenazas e incluso los desplantes de algunos excompañeros. «Su valentía fue reconocida hasta por el propio Gobierno vasco», apunta Raúl Limón en el libro.
Siempre reivindicativo, este revolucionario sexagenario siguió dando pasos de gigante y logró a través del Comité Andaluz de Agricultura Ecológica (CAAE) primero, y de Ecovalia después, que Andalucía sea la región productora líder de Europa en agricultura ecológica. Tras lograr alcanzar esa meta, Casero ha cedido de nuevo el testigo «a un equipo más joven», pero ha proseguido su lucha ahora en una nueva fundación, Savia, desde donde sigue haciendo preguntas incómodas a los dirigentes: «¿Cómo quieren que sea Andalucía en el año 2030? ¿Por qué Andalucía en sus mejores momentos no ha logrado bajar del 15 por ciento de paro?».
A Casero ahora le preocupa que ante estas preguntas cruciales los actuales líderes políticos no den respuesta. «En Baviera, a la entrada de la fábrica de BMW, hay un listado de los mejores trabajadores de la empresa… está plagada de andaluces; en ecológico hemos demostrado que podemos ser los primeros y somos la única comunidad autónoma con un sello certificador propio», recalca Casero y sentencia: «Me preocupa que no haya iniciativa y que Andalucía no juegue el papel protagonista que le corresponde».
http://elcorreoweb.es/andalucia/el-ecologista-jornalero-KX1257639
Podemos dice que no facilitará un Gobierno si antes no se devuelve al pueblo lo que es suyo
“No vamos a pedir permiso para hacer política”, han manifestado miembros del partido durante un acto celebrado en el Teatro del Barrio con motivo del segundo aniversario de la formación morada.
LORENA CALLE ESCRIBANO
MADRID.- “No vais a encontrar por nuestra parte ningún tipo de colaboración para la gobernabilidad hasta que no nos deis lo que es nuestro“. Así de tajante se ha mostrado Teresa Rodríguez, líder de Podemos en Andalucía, durante el acto celebrado en el Teatro del Barrio con motivo del segundo aniversario de la formación morada, en el que han participado miembros del partido, como Miguel Urbán, concejales del Ayuntamiento de Madrid, como Carlos Mato, y activistas feministas y ecologistas como Yayo Herrero, y que ha estado moderado por el director editorial de Público Marià Delàs.
El acto ha servido para que los dirigentes de Podemos hicieran un repaso a los puntos fuertes y débiles del partido, desde su formación a su llegada a las instituciones, donde se han querido dibujar las líneas para llegar a su objetivo de creación de un proceso constituyente. Teresa Rodríguez ha destacado la importancia “de abrir procesos de lucha desde abajo”, y ha añadido que “hemos venido a las instituciones a cobrarnos nuestras peleas en la calle”, mientras que otros dirigentes como Beatriz Gimeno han resaltado la necesidad de incluir a las mujeres en el cambio.
“Mientras hemos conseguido cambiar el panorama político, acabar con la representación pública como un juego de dos, tenemos que ser capaces de cambiar el orden social“, ha manifestado la líder de Podemos en Andalucía y ha recordado que el partido nació “para conseguir un escenario en el cual la igualdad social y la profundización democrática fueran una realidad”. “El objetivo fundamental es hacer los caminos por los cuales transite la gente”, ha dicho añadido haciendo referencia a su responsabilidad de “gestionar” la indignación de la ciudadanía, que es “la que ha sido capaz de cambiar el sentido de la realidad”.
Críticas al bipartidismo
Durante el acto no han faltado las críticas al bipartidismo. “El PSOE es un partido de derechas que hace políticas de derechas”, decía el sindicalista Diego Cañamero, quien ha acusado a la formación liderada Pedro Sánchez de ser “una empresa que busca votos para mantener a su plantilla”. Cañamero manifestaba la importancia de conectar con la sociedad y “enamorar al pueblo”, aunque lo fundamental es “un cambio profundo” que pase por medidas como el reparto de la riqueza o la nacionalización de empresas en beneficio de la sociedad. “Podemos ha sido capaz de recoger en un entusiasmo colectivo lo que durante siete años la gente ha hecho en la calle”.
El proceso constituyente tiene que estar al margen de los partidos de la casta, de los partidos de la Troika, de los partidos de los recortes”, ha apuntado Cañamero y ha recordado que no es posible pretender transformar la sociedad con estos “compañeros de viaje”.Teresa Rodríguez se ha sumado a estas críticas
“Podemos ha sido capaz de recoger en un entusiasmo colectivo lo que durante siete años la gente ha hecho en la calle”.
Montserrat Galcerán, concejal del Ayuntamiento de Madrid, ha puntualizado la necesidad de que todo el conjunto de la ciudadanía sea agente activo de una “revolución donde todos tengamos una participación directa”, mediante redes, foros o procesos participativos. “No creamos en las instituciones, no nos enamoremos del poder”, ha dicho Galcerán.
“Podemos nació sin perspectiva de género. Ha tenido que ceder espacio a las mujeres porque nosotras también nos lo hemos ido ganando”, ha expresado Beatriz Gimeno, activista feminista, a modo de crítica con la formación, aunque ha reconocido que “el feminismo salió reforzado con el 15-M”. Gimeno ha expresado la necesidad de que el proceso constituyente incluya a las mujeres para que no queden fuera como ya ocurrió en el 78. El objetivo es conseguir una nueva Constitución “que tenga madres” y que nazca para blindar e incorporar los derechos de las mujeres.“No podemos seguir mirándonos al ombligo”, ha expresado por su parte el concejal de Economía y Hacienda de Madrid, Carlos Sánchez Mato, quien a modo de autocrítica ha reconocido que se han hecho cosas mal: “en el momento de mayor crisis del sistema capitalista, cuando estaba más débil lo hemos dejado escapar”.
http://www.publico.es/politica/anos-no-encontrar-colaboracion-gobernar.html
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