Radon, el asesino silencioso
Radon, el asesino silencioso
Casi 300.000 viviendas están expuestas en España a niveles elevados de radón, un gas que supone la segunda causa de cáncer, en nuestro país, mueren al año cerca de 1.600 personas por aspirar partículas radioactivas en sus hogares.

El radón es un gas noble pesado, radioactivo, incoloro e inodoro que se produce a través de ladesintegración radioactiva natural del uranio presente en suelos y rocas. Se encuentra en la naturaleza, sobre todo en zonas graníticas, pero también en aguas de montaña o en las paredes de cuevas y grutas. El gas emana del suelo y poco después se desintegra para dar paso a sus descendientes, unas partículas radioactivas que se pegan al polvo del aire y terminan en los pulmones. En comparación con otros gases, el radón pesa más, por lo que tiende a quedarse a ras de tierra. Al aire libre se disuelve, pero en lugares cerrados se acumula, ese es el motivo de que sea fácil encontrarlo en plantas bajas o sótanos y no en zonas más altas.
En España hay entre 200.000 y 300.000 viviendas con más de 400 becquerelios, es la unidad que mide la actividad radioactiva por metro cúbico, asegura el catedrático de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Cantabria, Luis Quindós, que recuerda que al año mueren en nuestro país cerca de 1.600 personas por cánceres pulmonares provocados por el radón. La OMS recomienda que la cantidad de este gas en una casa se mantenga lo más baja posible y que en ningún caso supere los 300 Bq/m3. Este nivel, afirma Quindós, es «como la dosis de radiación que emiten los rayos x o un escáner.
En 2015 un grupo de investigadores encontró en una cueva de Cáceres la concentración de gas radón más alta de España. Las mediciones que hicieron en su interior sirvieron para detectar una media anual de 31.900 becquerelios por metro cúbico, cien veces por encima de los niveles de seguridad recomendados por la UE.
Una cantidad tan elevada de radón no suponía un peligro para los turistas que visitaban la cueva, situada en la localidad de Castañar de Ibor y declarada monumento natural por su belleza, pero sí para los guías que los acompañaban y que se veían sometidos a una exposición prolongada de partículas radioactivas, por lo que hubo que tomar medidas para evitarlo, en cuevas, minas, subterráneos y balnearios es obligatorio hacer mediciones de radón para garantizar la seguridad de los empleados.
En 2013 la Comunidad Europea emitió una directiva en la que daba a los estados de la UE un plazo que concluye en febrero de 2018 para establecer medidas de protección contra los efectos del radón. El Ministerio de Sanidad ha creado un grupo de trabajo para redactar un plan estatal de actuación y el de Fomento trabaja en un decreto para introducir en el Código Técnico para la Edificación sistemas de aislamiento contra el gas en los inmuebles residenciales, pero se aproxima el plazo y aún no se sabe nada.
Estar expuesto al radón no es sinónimo de muerte súbita y ese es precisamente uno de sus peligros, el gas es un enemigo silencioso cuyos efectos se observan a muy largo plazo.
El radón solo causa cáncer de pulmón y se camufla con los efectos del tabaco, es un factor más de riesgo pero es muy desconocido, desde hace décadas ha clamado en el desierto sobre los efectos nocivos del gas... conocer la cantidad de radón que hay en un edificio es barato, hay empresas que lo hacen por 40 euros, más costoso, aunque no demasiado, es proteger las viviendas... basta con mejorar la ventilación, instalar sistemas de extracción en el sótano y sellar el piso y las paredes, entre otras medidas, nada exagerado y nada que no se haga en otros países, donde son obligatorias.
https://franydejotaoficial.blogspot.com/2018/06/radon-el-asesino-silencioso.html



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